La belleza del otoño en Ordesa
En la época que nos toca vivir, plena de velocidad y estrés diario, aún podemos encontrar actividades que nos hacen "sentirnos bien", disfrutar de la vida con fuerza.
Una forma de apartar durante un tiempo este ajetreo son los encuentros con la naturaleza. Y el ejemplo perfecto es contemplar el otoño en el Parque Nacional de Ordesa. Allí descubrimos nuevos colores y formas. Si ademas tienes la fortuna de encontrarte un día soleado, con un viento nulo, sólo puedes dedicar el día a disfrutar y olvidarte de los agobios propios del día a día.
Un recorrido idóneo es comenzar la excursión desde el aparcamiento por la Senda de los Cazadores. Este ruta supone un esfuerzo inicial de algo más de una hora en el que se asciende por un sendero zigzagueante y empinado totalmente alfombrado de hojas rojas. Al cabo de una hora y veinte minutos se alcanza el Mirador de Carcilarruego. Desde allí se contemplan unas vistas espléndidas de ambos lados del valle. La ventaja que supone esta ruta es que al llegar a este punto, ya hemos realizado toda la ascención y desde aquí sólo quedará caminar en plano y descender. Se continúa recorriendo un caminito de ensueño por la Faja de Pelay mientras nos sentimos sobrecogidos por la belleza del valle y podemos divisar algún sarrio entre los riscos.
Al final de la senda, y tras dos horas de camino, llegaremos a la cascada de la Cola de caballo, repondremos fuerzas mientras disfrutamos de la magnífica pradera y emprenderemos el camino de regreso por un tramo de la ruta GR11, siempre recorriendo lugares de una belleza deliciosa y actos para que cualquier persona pueda acceder a la mayoría de ellos.
Todo el que pueda, debería conocer ordesa en otoño.



