Pilar 2008
Tras la resaca de la Expo, en Zaragoza, nos enfrentamos a un nuevo reto: Las fiestas de la "crisis" en honor de Nuestra Señora del Pilar.
En principio son unas fiestas en las que toca apretarse el cinturón; no para lucir una mejor figura, misión imposible en muchos casos, si no porque las arcas municipales y las domésticas están bastante vacías. Las primeras por el efecto Expo, que ha supuesto un saqueo considerable de recursos y las segundas que ya están suficientemente exprimidas a causa de la consabida crisis económica.
Pero, ¿serán unas fiestas pobres? La respuesta para los zaragozanos es evidente: NO.
De una parte la Virgen del Pilar y de otra todos los zaragozanos, se ocuparán de que estos días supongan de nuevo una ocasión perfecta para disfrutar juntos de estas fechas. Con toda seguridad tendremos noticias de excesos de diversa índole, pero el resultado final será que juntos tendremos unos "pilares" deliciosos en los que todo el mundo lo pasa bien y encuentra algo con lo que disfrutar.
Cuando terminen, veremos el resultado. Ahora.... a participar de los actos programados y de los encuentros con familiares y amigos. Quizá este último aspecto es uno de los más deseados en las fiestas: compartir la alegría de unos días con los seres queridos que se "apiñan" en torno al Pilar.



